El Ayuntamiento advierte de que si se sobrepasa el mes de espera inhumará “temporalmente” a fallecidos que habían solicitado la cremación

El Ayuntamiento de Barcelona ha advertido de que los cuatro hornos que prestan los servicios funerarios de incineración en la ciudad están al borde del colapso y ha anunciado que, a partir del miércoles, no podrá asumir todas las peticiones de cremación y se optará por enterrar “provisionalmente” a los difuntos cuyas familias habían elegido la incineración.

El concejal y presidente de Cementerios de Barcelona, Eloi Badia, ha admitido esta mañana, en rueda de prensa, una saturación de los servicios funerarios. “Hasta ahora la media de servicios funerarios diarios era de 40 o 50. La pasada semana tuvimos picos que superaban los 200 servicios al día. A todo esto, se ha unido que antes el 54% de los servicios eran de incineración y ahora llegan hasta el 78%. Por ese motivo hemos tenido que habilitar depósitos de cuerpos que permanecen a la espera de poder ser incinerados”, ha informado Badia.

Desde el momento que fallece la persona hasta que se entregan las cenizas a la familia, transcurren actualmente “entre nueve y diez días”. Badia alerta de que con el actual índice de mortalidad esa espera podría alargarse hasta un mes, pero el Consistorio no quiere alargar más ese plazo. “Creemos que el miércoles llegaremos al pico en que no podremos garantizar el plazo y hemos comunicado a la Generalitat que en los casos en que no tengamos capacidad para incinerar se realizará una inhumación provisional por dos años y, trascurrido este tiempo, se incinerarán los cuerpos sin coste añadido para los familiares”, ha destacado. Además, el concejal ha destacado que se restringirán totalmente los acompañamientos de los difuntos y que los Bomberos de Barcelona están activados para realizar los entierros en nichos o tumbas de los cementerios de la ciudad, si los servicios funerarios son insuficientes.

Badia ha destacado que los cuatro hornos incineradores de la ciudad más otros de funeraria Altima pueden llegar a quemar 80 cuerpos al día. “Ahora estamos trabajando las 24 horas por lo que hemos restringido totalmente la asistencia a las incineraciones y tenemos que hacer lo mismo con las inhumaciones”, ha lamentado.

Respecto a los ritos de creencias religiosas, Badia confía en que el espacio existente en Collserola para los entierros por el rito islámico sean suficientes “y más ahora en que la repatriación de cadáveres se ha interrumpido”. Aún así ha alertado de que no pueden asumir difuntos de estas creencias de fuera de la capital catalana.

 

Fuente: elpais.com

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